Recientemente, un grupo de arqueólogos hizo un increíble hallazgo que, a simple vista, los escépticos creerían imposible. En unos antiguos enterramientos, ubicados en Polonia, los científicos descubrieron ocho objetos que contienen un material que solo puede encontrarse en los meteoritos: cuatro artefactos, tres pulseras y un alfiler.
Según informaron en el estudio publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports, estos ejemplares se desenterraron en medio de una exploración realizada en dos cementerios antiguos, específicamente de la Edad de Hierro Temprana. Se estipula que el curioso metal data de entre el 750 y el 600 a. C, aproximadamente. Una vez que los extrajeron, los investigadores utilizaron varias técnicas, que incluyeron el uso de rayos X, para observar su interior y poder determinar su origen con precisión. Sin embargo, nunca podrían hacerse imaginado los resultados.
En la composición de los artefactos encontraron altas concentraciones de mineral fundido y hierro meteórico. Esto los hizo llegar a una primera conclusión: al parecer, provenían de un meteorito de ataxita. Cuando las joyas o los objetos se fabrican con este material, sus altos niveles de níquel lo destacan a simple vista y logran un acabado muy similar al de un espejo, con un brillo único en el mundo.
De acuerdo con estudios previos, las ataxitas son los meteoritos con mayores niveles de níquel conocidos hasta el momento y contienen más de un 18%. Si bien casi no se registraron caídas de este tipo de rocas especiales en la historia de la humanidad, se pudo determinar que, en 1920, el meteorito Hoba, encontrado en Namibia, era de esta clase. Asimismo, se cree la estatua budista tibetana conocida como “El Hombre de Hierro”, fue tallada con esta piedra y pudo haber sido construida tras la caída de Chinga.
Ahora, los investigadores que encontraron los objetos de posibles ataxitas en Polonia intentan determinar si sus cálculos son exactos. De ser así, este hallazgo implicaría que se encontraron los objetos que representan la versión más antigua de hierro modelado que se conoció en la historia de la ciencia. Este descubrimiento fue realizado en la colección del Museo de Częstochowa de Polonia por científicos polacos y franceses, quienes tenían como misión analizar una serie de objetos funerarios de dos cementerios de la temprana Edad del Hierro: Częstochowa-Raków y Częstochowa-Mirów.
Conforme la investigación avanzó, el equipo encontró un total de 26 artefactos, entre los que hay cuchillos, tobilleras, lanzas y collares que irán directamente al museo tras sus respectivos estudios. Hasta ahora, solo cuatro de ellos tienen confirmada la presencia de material meteórico en su composición.
Es importante destacar que, hace miles de años, el uso de meteoritos caídos para fabricar objetos era una práctica común, por lo que, en su momento, se halló un objeto similar en la tumba de Tutankamón. En este sentido, en el año 2024, un grupo de investigadores españoles hizo un hallazgo similar, en el que encontraron rastros de roca extraterrestre en objetos que datan de hace más de 3000 años. Estos artefactos se preservaban como parte del Tesoro de Viena, que encontró el arqueólogo José María Soler en el año 1963.