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Un Tribunal de Juicio integrado por los jueces Carlos Reussi, Juan Martín Brussino Kain e Ignacio Gandolfi condenó en Viedma a 20 años de prisión a un hombre que se desempeñaba como cuidador en dependencias del Club Sol de Mayo, tras hallarlo culpable de abusos sexuales agravados por la guarda en perjuicio de cuatro niñas.

La condena impuesta coincidió de manera exacta con el monto solicitado durante el juicio de cesura tanto por la Fiscalía como por la Defensoría de Menores. La responsabilidad penal del acusado ya había quedado establecida previamente mediante un acuerdo parcial firmado en el mes de abril, en el cual el imputado reconoció su culpabilidad por los hechos ocurridos en distintos periodos entre 2012 y septiembre de 2024.

Según se acreditó en la causa, las víctimas —quienes tenían entre 5 y 12 años al momento de iniciarse los episodios— concurrían al club principalmente los fines de semana y quedaban bajo la guarda del condenado, quien residía en las instalaciones y mantenía una relación de estrecha confianza con sus familias. La situación salió a la luz gracias a un taller de Educación Sexual Integral (ESI) realizado en una escuela primaria, donde una de las niñas manifestó su angustia y reveló a sus docentes los tocamientos que padecía.

Para determinar el monto de la pena, los jueces valoraron la gravedad de los hechos, la cantidad y corta edad de las víctimas, la extensión temporal de las agresiones y el aprovechamiento del rol de protección que el hombre debía ejercer. Asimismo, la sentencia tuvo en cuenta las pericias psicológicas presentadas durante las audiencias, las cuales dieron cuenta de secuelas palpables y severas afectaciones en la salud psíquica y en la vida cotidiana de las menores.

Autor: mtobar