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Tras años de parches y promesas incumplidas, la problemática del vertedero municipal de San Carlos de Bariloche comienza a transitar un camino definitivo. En una jugada conjunta entre Provincia y Municipio, el gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés formalizaron el avance de un ambicioso proyecto de reconversión ambiental que promete transformar de raíz la gestión de los desechos en toda la comarca andina y la Región Sur.

El puntapié inicial de esta transformación llegó de la mano de la cooperación internacional. Durante su paso por la Argentina Week celebrada en París, el mandatario rionegrino logró destrabar el apoyo de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), organismo que ya declaró elegible el financiamiento para los estudios técnicos previos y dio luz verde para incorporar el proyecto al plan de adquisiciones.

Una mirada regional para un problema común

Lejos de buscar soluciones aisladas, el nuevo esquema contempla un abordaje mancomunado que incluirá no solo a Bariloche, sino también a Dina Huapi, Pilcaniyeu y Comallo. La premisa es clara: los desafíos ambientales de esta magnitud requieren respuestas coordinadas a escala regional.

Los estudios que se financiarán mediante estos fondos internacionales servirán para definir los lineamientos estructurales del nuevo sistema:

  • Optimizar los mecanismos de recolección y separación en origen.
  • Diseñar los tratamientos previos necesarios para minimizar el impacto ambiental.
  • Determinar la ubicación y el desarrollo de un nuevo sitio de disposición final que reemplace definitivamente al colapsado basural.

"Una deuda de tres décadas"

Durante la entrega de la documentación oficial, las autoridades coincidieron en la urgencia de dar una respuesta estructural a un reclamo que lleva más de treinta años sin resolución. Mientras que el Ejecutivo provincial asumió el compromiso de canalizar los recursos y la infraestructura necesaria para concretar las obras proyectadas, desde el municipio local destacaron los avances ya iniciados con la habilitación de nuevas celdas sanitarias y la separación de residuos como base sobre la cual se cimentará este nuevo modelo.

Con esta iniciativa, Río Negro busca saldar una de las deudas ambientales más postergadas de la cordillera, transformando un conflicto histórico en una política pública sustentable de cara al futuro.

 

Autor: mtobar