Piedras “cultivadas”, revestimientos reciclados y generación solar en edificios: cómo avanza la innovación material en la construcción

Entre las grandes transformaciones necesarias para avanzar a un planeta en equilibrio están la transición energética y la transición material. La primera tiene que ver con pasar de una matriz basada en combustibles fósiles a una de fuentes de energía renovables, y está en marcha: hay producción e inversión récord en solar y eólica, y aumenta la adopción de movilidad eléctrica, por ejemplo.

La segunda se trata de cambiar cómo cultivamos, producimos, construimos o transportamos lo que necesitamos. La industria de la construcción tiene un enorme rol en este sentido: los entornos construidos requieren de más de 30 mil millones de toneladas de materiales anuales, y el funcionamiento de edificios representa alrededor del 18% de las emisiones globales de carbono. Construir más eficiente y con materiales cada vez más sustentables es clave.

Para responder a esa necesidad, emprendedores y grandes empresas están experimentando con nuevos materiales. Desde baldosas de piedra que se ‘cultivan’ en laboratorio hasta revestimientos de plástico reciclado que tienen aspectos muy similares a los tradicionales.

El sitio 2050 Materials es un repositorio de esos productos, y también una plataforma para integrar información de ellos a cálculos de proyectos para entender su huella ambiental. Conversamos con su fundador y CEO, Phanos Hadjikyriakou.

¿Cuáles son las principales innovaciones materiales para la construcción?

Entre las categorías destacadas están los bio-materiales como el cemento de cáñamo o los derivados de micelio, que son prometedores pero todavía de nicho en desempeño y escala; las variantes de materiales convencionales con menor huella de CO2 (como el cemento con menos clínker o el acero reciclado), que tienen mayor tracción porque se integran a los sistemas existentes; y los materiales de economía circular (no solo los que tienen contenido reciclado, sino los diseñados para su desmontaje, reutilización o fácil separación al final de su vida útil).

Para mí, lo más interesante son los sistemas híbridos: no se trata de ‘reinventar el ladrillo’, sino de combinar materiales convencionales con nuevas capas (recubrimientos, aditivos, datos) que les suman valor.

Phanos Hadjikyriakou, fundador y CEO de 2050 Materials

¿Cómo se están reinventando los materiales tradicionales?

Se están convirtiendo en portadores de funciones adicionales. Hay ladrillos con optimización de masa térmica, baldosas que enfrían pasivamente mediante propiedades radiantes o con capas fotocatalíticas -que purifican el aire-, alternativas a la piedra usando carbonatación mineral (convirtiendo CO2 en sustitutos pétreos) o sistemas de piedra ensamblados robóticamente, que reducen la necesidad de morteros o adhesivos.

¿Cuáles son las ideas más interesantes en eficiencia energética y generación in situ?

Para eficiencia energética, hay aislamiento basado en aerogel (que todavía es caro, pero de altísimo rendimiento), vidrios dinámicos que ajustan transmisión de luz y calor, y revestimientos reflectantes o radiantes para techos, que devuelven calor al cielo sin necesidad de aire acondicionado.

Para generación in situ, hay tejas y revestimientos solares que permiten integrar la generación de energía solar a los edificios, o pisos que generan energía (algo incipiente aún, pero con evolución en marcha).

En Europa también hay regulaciones como “Net Biodiversity Gain”, que piden incorporar elementos a los edificios para propiciar la biodiversidad. ¿Hay materiales en este sentido?

Algunos de los mejores ejemplos no son estrictamente “materiales”, sino sistemas compuestos: pavimentos permeables que sostienen micro-hábitats y salud del suelo, muros y techos verdes con sustratos modulares y vegetación nativa, u hormigón biodiverso, diseñado con texturas y química que favorecen vida marina o terrestre.

¿Y en cuanto a materiales para la adaptación climática (calor extremo, inundaciones, etc.)?

Los revestimientos fríos de techos y los materiales de alto albedo ayudan frente al calor extremo; los paneles resistentes a inundaciones, aislantes hidrófugos y baldosas de drenaje modulares están ganando terreno; y existe el hormigón auto-reparable, prometedor para reducir costos de mantenimiento después de desastres climáticos.

¿Qué productos de materiales reciclados encontraste más interesantes en los últimos años?

Baldosas de vidrio reciclado con texturas muy atractivas, especialmente en interiores; aluminio con alto contenido post-consumo (luce igual, pero con 90% menos energía incorporada); madera plástica que ya no solo es para decks, sino que tiene verdadero desempeño estructural; y áridos carbono-negativos producidos a partir de residuos industriales y CO2 capturado.

“En definitiva, lo más importante es la trazabilidad: el contenido reciclado por sí solo no basta si no sabés de dónde viene ni cómo se comporta”.

¿Qué mitos o creencias erróneas hay en torno a los materiales sostenibles?

Hay dos principales. Que sostenible siempre significa mejor; no es así: muchos materiales nuevos se ven bien en teoría, pero si ampliás la mirada (transporte, durabilidad, mantenimiento), a veces funcionan peor que una opción convencional bien elegida.

La segunda es que los materiales que tienen una huella de carbono baja son siempre sostenibles: en realidad, el perfil de sostenibilidad incluye circularidad, toxicidad, riesgo de suministro e impactos sociales. Un material puede ser “net zero” pero pésimo en términos de derechos humanos o posibilidad de reciclaje.

¿Qué impulsa la innovación material en este momento?

Estamos viendo menos dependencia de regulaciones como motor principal, y más demanda vinculada a la mitigación de riesgos climáticos y a la seguridad de suministro. Los incentivos cambiaron: si sos constructor o desarrollador, la volatilidad energética, el riesgo de seguros y la presión de los clientes por cumplir objetivos ESG ahora son cuestiones que impactan directamente en tu negocio.

“La innovación en materiales hoy se guía cada vez más por la necesidad de prever costos, resistir interrupciones en la cadena de suministro o eventos climáticos, y lograr una descarbonización real (no solo para cumplir, sino para destacarse)”.

¿Hacia dónde creés que va este sector?

El futuro no se trata de un “material mágico”, sino de componibilidad: cómo combinamos datos digitales, disponibilidad local y necesidades de desempeño para elegir el material correcto en cada contexto.

Un ladrillo quizá siga siendo un ladrillo, pero la forma en que se selecciona, rastrea, optimiza y reutiliza será totalmente distinta. Vamos a ver menos obsesión por la novedad y más foco en el emparejamiento inteligente: convencional circular, pasivo digital, local probado en desempeño.

Más info: www.2050-materials.com



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-living/piedras-cultivadas-revestimientos-reciclados-y-generacion-solar-en-edificios-como-avanza-la-nid28082025/

Comentarios

Comentar artículo