Qué dice la ciencia sobre los remedios caseros más usados para resfríos, dolores y acidez

Con la mirada puesta en alternativas poco invasivas se pueden aliviar malestares cotidianos mediante el consumo de infusiones, alimentos, plantas y otros recursos naturales.

Dolores de cabeza esporádicos, resfríos repentinos, contracturas musculares o molestias articulares se han convertido en el terreno fértil de una variedad de alternativas que tienen un común denominador: la naturaleza.

De acuerdo con el Informe Mundial sobre Medicina Tradicional y Complementaria que realizó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2019, varios sistemas de medicina tradicional que se utilizan en todo el mundo incluyen las medicinas a base de hierbas, la homeopatía, la medicina tradicional china y la medicina ayurvédica –que se caracterizan por el uso de sustancias naturales y una concepción holística de la salud- para ofrecer abordajes más integrativos y efectivos a sus pacientes.

Nacho Caldo, médico especialista en gastroenterología y creador de GastroConciencia, una plataforma en la que desarrolla una medicina más humana e integral, considera que el viraje se debe a que “a la medicina convencional le cuesta encontrar respuestas a gran parte de las dolencias e influye el preconcepto de lo natural, a menudo asociado con algo que no es nocivo o que no daña”, explica.

Con un enfoque similar, María Alejandra Avcharian, terapeuta ayurveda formada en la India y fundadora de Ayurveda Moderna, hace énfasis en la importancia del entendimiento de la salud como un equilibrio integral entre cuerpo-mente-espíritu y no como la ausencia de enfermedades.

Nutrición. ¿Cuál es la verdura que ayuda a combatir la artritis?

En el ayurveda, menciona, se obvian las soluciones rápidas que tapan los síntomas y que no indagan en la raíz de los problemas. “Las alternativas naturales, en cambio, proponen algo más profundo: volver a conectar con lo simple”, enfatiza.

Ambos coinciden en que estas alternativas naturales cuentan cada vez con mayor sustento científico. “Lo que la tradición transmitió de manera intuitiva y ancestral, ahora empieza a confirmarse en laboratorios y publicaciones científicas”, agrega Avcharian.

Sin embargo, Caldo advierte que los resultados de los estudios científicos deben analizarse con cautela, ya que muchos presentan una calidad limitada.

Nutricionistas y médicos en diferentes especialidades ofrecen diez alternativas naturales para reducir la sintomatología de molestias comunes.

1. Dolor de rodilla

Mercedes Iannino, médica especialista en ortopedia y traumatología del Hospital Vélez Sarsfield y cofundadora de Traumatología Natural, asegura que para combatir el malestar “existen muchos alimentos que funcionan como antiinflamatorios naturales”. Aunque aclara que para que sean efectivos deben ser consumidos en dosis adecuadas.

La cúrcuma, cita, es una de las especias más populares para tratar el dolor. “Está comprobado que los curcuminoides en dosis adecuadas, generan mayor biodisponibilidad del colágeno a nivel articular, o sea que mejoran su llegada a todas las articulaciones”, declara. A la par, agrega que, si al consumirlo se le agrega pimienta negra, se genera un efecto aún más potente.

Los especialistas de la Clínica de Cleveland en Estados Unidos informan que, si bien los médicos suelen recomendar un dosaje de 500 miligramos de cúrcuma dos veces al día con alimentos, la dosis adecuada para cada persona puede variar según su estado general de salud y la indicación profesional.

2. Congestión

“Las hojas de menta son ricas en antioxidantes y poseen pequeñas cantidades de vitamina A y C que, junto con el mentol, aportan propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas”, manifiesta la licenciada en nutrición, Valentina Martínez.

El portal especializado en salud, Medical News Today, explica que el mentol presente en la menta ayuda a disolver la flema y la mucosidad facilitando su expulsión. Esto, informa el sitio, sucede gracias a su efecto refrescante que enfría y calma la garganta, la nariz y el resto de los canales respiratorios. “La aplicación de ungüentos o frotaciones de menta puede ser una alternativa segura y eficaz”, comunican.

Respecto de esto último, Martínez destaca que la menta fresca conserva mejor sus vitaminas, mientras que cuando está seca concentra más antioxidantes. “En infusión, se aprovechan sobre todo los compuestos volátiles como el mentol, pero se pierde fibra y parte de las vitaminas”, advierte.

3. Dolor de articulaciones

El aceite de pescado, una sustancia que se obtiene a partir de los tejidos de algunas especies de peces, contiene ácidos grasos esenciales como el omega-3, el ácido docosahexaenoico y el ácido eicosapentaenoico, que poseen efectos antiinflamatorios.

Mayo Clinic, la prestigiosa institución médica estadounidense, comunica que, a día de hoy, una vasta cantidad de estudios sugieren que el aceite de pescado podría ayudar a reducir el dolor, mejorar la rigidez matutina y aliviar la sensibilidad en las articulaciones.

En línea con ello, la Fundación Internacional para la Artritis, aclara que –además de su consumo en cápsulas- las mejores fuentes de aceite de pescado son aquellos pescados grasos como el salmón, el atún, las sardinas y la caballa. En lo que refiere a su consumo, la institución alienta a ingerir de una porción de 85 a 170 gramos de dos a cuatro veces por semana.

¿Mejor en ayunas o antes de dormir? Estos son los beneficios del té de manzanilla con leche

4. Dolor de garganta

Es una de las molestias más comunes y que presenta múltiples alternativas naturales para combatirla. La planta de sauco, por ejemplo, es una de ellas. “Tiene muchísimas propiedades que se pueden aprovechar tanto de las flores como de las bayas. Cuenta con funciones antiinflamatorias, antisépticas y también refuerza el sistema inmunológico”, puntualiza Yael Hasbani, health coach especialista en nutrición holística.

“El té de sauco es efectivo en el tratamiento de cuadros virales de resfríos, pero su jarabe y extracto –que son diluidos en agua– sirven para combatir afecciones puntuales de la garganta dadas sus altas concentraciones”, señala la profesional.

Respecto de las formas de consumo, Hasbani explica que tanto el jarabe como el extracto de sauco se consumen puros y en una dosis máxima de una cucharada. Contrariamente, el té de sauco se hace infusionando una pequeña porción de las flores secas en agua caliente.

5. Quemaduras y raspaduras

Los egipcios la apodaban “la planta de la inmortalidad” por sus múltiples poderes y, en el Papiro de Ebers -uno de los más antiguos tratados médicos y de farmacopea conocidos-, se menciona el efecto de la planta de aloe vera para tratar quemaduras, cicatrizar heridas y aliviar dolores.

Clarisa Rodriguez, médica dermatóloga, explica que en la actualidad se usa el gel de la planta en cremas, bálsamos y lociones para que sus compuestos antiinflamatorios y descongestivos mejoren el estado de la piel.

“No se suele aconsejar la aplicación directa del gel ya que es probable que no presente las condiciones de higiene adecuadas”, aclara. Y añade que a sus pacientes les suele recomendar con frecuencia el uso de cremas o geles con aloe vera para también tratar afecciones cutáneas como quemaduras solares y heridas.

En la investigación “El efecto curativo de la mezcla de Plantago Major y Aloe Vera en heridas cutáneas de espesor completo por escisión” se manifiesta que, en combinación con otros agentes cicatrizantes, el aloe vera es capaz de acelerar el proceso de cicatrización mejorando la proliferación de fibroblastos, la síntesis de haces de colágeno y la revascularización de las lesiones.

Caldo resalta que gran cantidad de los casos son consecuencia de la dieta occidental que suele ser deficiente en fibra, el gran motor del movimiento intestinal.

“Las recomendaciones a las que deberíamos llegar son de 25 a 35 gramos de fibra por día. Lamentablemente, hoy el promedio de las dietas de los países occidentales no supera los 10 gramos”, informa.

El equilibrio de este carbohidrato en la alimentación, sostiene, suele ser suficiente para que la constipación disminuya. ¿Alimentos para lograrlo? Múltiples, pero el experto destaca el kiwi.

“Cuando se lo consume con cáscara se estimula el peristaltismo –contracciones y relajaciones musculares que ocurren en órganos del tubo digestivo para impulsar su contenido-. Es rico en fibra y, además, libera la molécula actinidina que descompone proteínas y estimula la digestión”, indica. Y agrega que es importante acompañar de una buena hidratación porque si no se puede generar más distensión abdominal.

Es el ardor que se siente a nivel del pecho, en la garganta o en la boca del estómago. En palabras de Marcela Luiz, médica oftalmóloga y especialista en medicina ayurveda, la acidez es un desequilibrio del dosha –concepto central del ayurveda que se refiere a las tres energías (vata, pitta y kapha) que gobiernan el cuerpo y la mente-. “Hay que tener en cuenta que cuando sucede aumenta el elemento fuego en el metabolismo de la persona que la padece”, dice.

La alternativa para combatir el malestar que sugiere es la congorosa, una planta medicinal que se encuentra en gran parte de Paraguay, noroeste de Argentina, sur de Brasil y Uruguay. Gracias a su actividad inhibitoria de la bomba de protones, es capaz de controlar la producción de ácido en el estómago.

Luiz menciona que sus beneficios se pueden obtener mediante la infusión de sus hojas o el consumo de cápsulas, aunque aclara que siempre debe ser prescripto por un profesional. En caso de que se trate de una molestia recurrente manifiesta: “No hay que intentar nada sin antes haber consultado con un médico gastroenterólogo y descartar alguna patología más grave”.

En este caso Avcharian nombra a la lavanda como solución indiscutible. Tanto su infusión como la aplicación tópica de su aceite esencial tiene efectos positivos y calmantes frente a los dolores de cabeza.

No es menor señalar que la aromaterapia recomienda su aceite esencial como remedio para el estrés, la ansiedad y las migrañas. Un estudio publicado en la revista científica European Neurology observó que, de 129 participantes con dolor de cabeza, 92 respondieron total o parcialmente al efecto de la lavanda. “El presente estudio sugiere que la inhalación de aceite esencial de lavanda puede ser una modalidad de tratamiento eficaz y segura para el manejo agudo de las cefaleas”, se concluye en el escrito.

La especialista en medicina ayurveda comenta que, usualmente, es útil revisar qué hay detrás del dolor. “El cuerpo es un mensajero, preguntémonos, ‘¿qué información me viene a traer este malestar?’”, aconseja.

“Actualmente existe evidencia que demuestra que el jengibre –consumido en dosis de 250 o 500 miligramos- podría mejorar estados nauseosos y procesos digestivos asociados a la sensación de pesadez postprandial”, informa el doctor Caldo.

Sus compuestos, explica, pueden ser efectivos para disminuir las náuseas que las personas comúnmente experimentan después del tratamiento de quimioterapia o de una cirugía.

Asimismo, el estudio “Jengibre para las náuseas y los vómitos durante el embarazo: ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo” publicado en la revista académica Obstetrics and Gynecology observó durante cinco meses a dos grupos de mujeres embarazadas: uno al que se le suministraba jengibre y en el cual las náuseas y vómitos disminuyeron significativamente; y, por otro lado, un grupo placebo que presentó leves mejorías en la sintomatología. Los investigadores a cargo concluyeron que el jengibre es eficaz para el alivio de náuseas y vómitos ocasionales en periodos de embarazo e informaron no detectar ningún efecto adverso sobre el desenlace de la gestación.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/salud/que-dice-la-ciencia-sobre-los-remedios-caseros-mas-usados-para-resfrios-dolores-y-acidez-nid31082025/

Comentarios

Comentar artículo