Bastones blancos y verdes marcan el ritmo sobre las veredas mientras el grupo avanza entre edificios que evocan el esplendor de una Argentina próspera. Es un recorrido singular: un paseo inclusivo que, en el centenario del Art Decó, invita a personas con y sin discapacidad visual a explorar la vanguardia arquitectónica del siglo pasado y revivir el legado de Antoine de Saint-Exupéry en Buenos Aires, a 125 años del natalicio del autor de El principito.
La propuesta, organizada por la Asociación AdbA-Art Decó Buenos Aires Argentina, hace escala en edificios de la ciudad vinculados, directa o indirectamente, a la vida del piloto y escritor francés. El itinerario parte del ex Hotel Majestic, un emblema de la Avenida de Mayo, con su fachada simétrica y líneas rectas, donde el aviador se hospedó en 1929 enviado por Aeroposta, compañía filial de la Générale Aéropostale de Francia. Allí conoció al arquitecto Le Corbusier y también germinaron algunas de las ideas que plasmaría en sus obras.
Junto al Majestic, la antigua sede del diario Crítica capta la atención del grupo guiado por la arquitecta Adriana Piastrellini, presidenta de la asociación, quien conduce a los asistentes a explorar de manera táctil los relieves ornamentales del portón, ubicado bajo el balcón retraído de la oficina que alguna vez ocupó Natalio Botana. Antes de seguir la misma ruta que Saint-Exupéry recorría a pie desde la Avenida de Mayo hacia el edificio de La Equitativa del Plata, donde se ubicaban las oficinas de la aeronáutica, se abren las puertas del viejo hotel, actualmente en restauración, dejando entrever los mosaicos de granito irregulares y los vidrios curvos del acceso.
El paseo prosigue hacia el Tortoni, donde “cantaba Gardel, nuestra gran voz Art Decó”, explica Piastrellini, ya en el bar notable. En el interior, en uno de sus salones, revela la arquitecta cómo Saint-Exupéry conoció a la escultora y escritora salvadoreña Consuelo Suncín de Sandoval, su futura esposa, La Rosa, y comenta que, a pesar de las diversas versiones sobre este encuentro, “fue en este salón donde su amigo en común Benjamín Crémieux los presentó durante el concierto Cuatro Homenajes del pianista Ricardo Viñes”.
La escultura Mi Tonio, impresión en 3D obra de Piastrellini, recrea los bustos del escritor y su gran amor. “La nariz es prominente y los labios, finos…”, comenta uno de los asistentes mientras explora con los dedos el rostro del aviador. La experiencia háptica, diseñada para personas ciegas, se complementa con realidad aumentada a través de un código QR.
Tras dejar atrás el emblemático café, el recorrido continúa hacia el anexo del Gran Hotel España, obra del arquitecto Jorge Kálnay en la calle Tacuarí, donde Consuelo se alojaba durante su estadía en Buenos Aires. El grupo sube las escaleras del edificio, que aún hoy funciona como alojamiento, y explora a través del tacto los rosetones del hall, el mármol de la recepción y el bronce tallado de los llaveros de las habitaciones.
A unos 200 metros, se alza imponente el edificio de la Equitativa del Plata, primera sede de la aeropostal francesa que Saint-Exupéry dirigió en Argentina. Diseñado por Alejandro Virasoro, este emblemático edificio es una de las grandes joyas del Art Decó porteño. Durante la visita, Juan Virasoro, nieto del arquitecto, comparte anécdotas sobre la controversia que rodeó a su abuelo debido a su rechazo a ciertos cánones tradicionales. “Renunció a la Sociedad de Arquitectos en los años 30, pero con el tiempo fue reconocido por su impacto en el urbanismo”, comenta.
A pocos metros de allí, en la Galería Güemes, el recorrido toma un carácter mágico. En el sexto piso de este histórico edificio, Saint-Exupéry vivió por un tiempo en un departamento que guarda una peculiar anécdota: en uno de sus viajes al sur, el aviador trajo consigo una foca que mantenía en la bañera del inmueble como mascota. Mientras Piastrellini relata este curioso dato, los visitantes se preparan para concluir la actividad distendidos en el rooftop del edificio, desde donde se puede disfrutar de vistas impresionantes de las cúpulas porteñas.
“Este tipo de actividades son muy importantes para las personas con discapacidad visual, donde se describe lo que no vemos o se nos permite tocar esculturas, ya que para nosotros la mano es algo fundamental”, comenta Laura, quien participó en la actividad.
Para Elsa Ayala, ingeniera que perdió la visión de forma progresiva y colaboradora de la Biblioteca Argentina para Ciegos, la ruta inclusiva resultó “interesante, didáctica y enriquecida por el valioso aporte del nieto de Virasoro”. Rafael Ángel, kinesiólogo y acompañante terapéutico en salud mental, quien perdió la vista de forma repentina, subraya asimismo la importancia de ampliar la oferta cultural para las personas ciegas.
Elsa y Rafael se conocieron en una colonia en Parque Avellaneda. “Se dice que una imagen vale más que mil palabras, pero también está la frase de Saint-Exupéry sobre lo esencial. Vivimos en un mundo dominado por lo visual, pero quizá deberíamos detenernos y comunicarnos más allá de la mirada, a través del diálogo y la conversación, tal como ocurrió cuando conocí a Rafael hace 8 años: él ya ciego y yo apenas pudiendo reconocer sus rasgos”, concluye la ingeniera.
El viaje por el Buenos Aires del Art Decó, con sus texturas, luces y memorias, no solo honra el legado del escritor, sino que lo hace accesible a un público diverso en el marco del proyecto Vuelo de regreso, que abarca otras rutas y muestras inmersivas en torno a la figura del autor de El Principito. El objetivo de la asociación es conectar este recorrido con otros circuitos históricos de la Aeroposta, desde Mar del Plata hasta la Patagonia, con paradas en Concordia y la Laguna del Diamante en Mendoza, donde Saint-Exupéry sufrió un accidente aéreo. AdbA también propone extender las experiencias hápticas a los grandes museos del país, incorporando miniaturas táctiles junto a las obras originales para que las personas con discapacidad visual puedan apreciar el arte de una manera más inclusiva.
Para agendarPara más información e inscripciones sobre los próximos recorridos inclusivos organizados por AdbA, los interesados pueden escribir al correo electrónico adbavueloderegreso@gmail.com