El gobierno de Javier Milei logró en su primer año de gestión reducir la desigualdad entre los que más ganan y los que menos reciben. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el cuarto trimestre de 2024, el coeficiente de Gini –indicador global de distribución del ingreso, donde 0 representa igualdad absoluta y 1, desigualdad absoluta– del ingreso per cápita familiar se ubicó en 0,430, frente a 0,435 en el mismo trimestre de 2023.
Este descenso puede atribuirse, en gran parte, al mayor peso de los ingresos no laborales en los sectores de menores ingresos. El economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), explicó: “Esto es resultado de que el Gobierno duplicó la Asignación Universal por Hijo (AUH), mejorando la situación de los hogares pobres, y eliminó la intermediación de las organizaciones piqueteras”.
Dólar: el Banco Central volvió a vender reservas, pero sólo US$10 millones
Colina ejemplificó que, en el caso del decil 1 (el más pobre en la escala del Indec), en 2024 el 42,6% de sus ingresos provinieron de fuentes no laborales –mayoritariamente asistencia social, especialmente la AUH, debido a la alta cantidad de hijos–, mientras que en 2023 ese porcentaje era del 37,6%. Hay que tener en cuenta, además, que en el primer decil, estos ingresos representaron el 63,9%, mientras que en el décimo decil, solo el 12,3%.
Pese a esta leve mejora en la desigualdad, persisten marcadas diferencias entre los sectores socioeconómicos. La mediana de ingreso familiar per cápita muestra que los hogares más ricos (decil 10) percibieron ingresos 13 veces mayores que los del decil más bajo. Al analizar los ingresos individuales, el promedio del estrato bajo (deciles 1 a 4) fue de $243.074; el del estrato medio (5 a 8), $663.190; y el del estrato alto (9 y 10), $1.696.916.
La suma total de ingresos en el cuarto trimestre de 2024 fue de $13.182.169 millones, lo que representó un incremento del 185,6% interanual. En tanto, el 62,6% de la población total (18.652.800 personas) percibió algún tipo de ingreso.
El informe del Indec también refleja desigualdades de género en los ingresos. Mientras que los hombres perceptores tuvieron un ingreso promedio de $821.496, el de las mujeres fue de $586.445.
Por otra parte, a pesar de que en 2024 se concretó una lenta pero constante recuperación de los salarios, que se mantuvo en los primeros meses de este año, los bolsillos de los argentinos siguen golpeados. Según la citada EPH, el ingreso promedio en el cuarto trimestre del año pasado fue de $701.865.
Si bien esta cifra suele estar subvaluada –ya que la EPH se basa en declaraciones de los encuestados, quienes por diversas razones pueden informar ingresos menores a los reales–, sigue siendo baja, pues no alcanza para cubrir el monto necesario para que una familia tipo no sea considerada pobre en el mismo período ($1.024.435).
Al observar exclusivamente a la población asalariada, se registraron 9.678.584 personas con un ingreso promedio de $744.798. Dentro de este grupo, aquellos con descuento jubilatorio percibieron en promedio $925.994 (un aumento del 182,6% interanual), mientras que los que no tuvieron descuento recibieron $415.730 en promedio (un alza del 193,3% interanual).
En cuanto a la composición de los ingresos familiares, el 77,8% provino de fuentes laborales y el 22,8% de fuentes no laborales, incluyendo jubilaciones y pensiones, alquileres, cuotas alimentarias, ayuda económica de otros hogares, subsidios y asistencia social del Gobierno, entre otros.
Respecto de la relación de dependencia de los hogares, la cantidad de personas no ocupadas fue de 118 por cada 100 ocupadas, mientras que la cantidad de no perceptoras de ingreso fue de 61 por cada 100 perceptoras. Esta relación es mayor en el caso de los deciles más bajos. Para el decil 1, por ejemplo, se registraron 257 personas no ocupadas cada 100 ocupadas y 145 no perceptoras cada 100 perceptoras, si se ordenan los hogares según ingreso per cápita familiar –en el mismo trimestre del año anterior, eran de 276 y 151, respectivamente–.
En el caso del decil 10, en tanto, los valores correspondientes fueron de 36 no ocupados cada 100 ocupados y 19 no perceptores cada 100 perceptores.