Agrofina, un proveedor de agroquímicos controlado por Los Grobo Agropecuaria —ambas compañías actualmente en concurso preventivo de acreedores— informó que iniciará un procedimiento preventivo de crisis con el objetivo de reestructurar su operación. La decisión, que busca contener los efectos del deterioro financiero, fue comunicada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y, según pudo saber LA NACION, el proceso implicará la posibilidad de reducir salarios, ajustar la carga horaria de los trabajadores e incluso, en un tercer momento, evaluar posibles desvinculaciones. Vale recordar que la crisis de Agrofina empezó en diciembre pasado con el incumplimiento del pago de obligaciones en el mismo momento que Los Grobo Agropecuaria.
De acuerdo con fuentes del mercado con conocimiento directo de la situación, el convenio colectivo vigente con el sindicato de trabajadores químicos de Zárate vence el próximo 30 de abril. En mayo comenzará una nueva negociación, por lo que la empresa buscó anticiparse al inicio de esa instancia y formalizar el ingreso a un comité de crisis, lo que le otorgará mayor margen legal y operativo para afrontar la discusión.
“El convenio de los químicos es extremadamente caro e inflexible para todas las compañías que operan en Zárate. Eso resta competitividad frente a plantas en otros países, como China. En este contexto necesitan poner un freno a los aumentos salariales que vienen subiendo por encima de la inflación desde hace años, y también tener margen para reducir jornadas laborales cuando no hay actividad suficiente”, explicaron las fuentes consultadas.
En esta primera etapa, el procedimiento preventivo apuntará a renegociar condiciones salariales y a ajustar la carga horaria del personal de acuerdo con el nivel operativo de la planta. La firma emplea actualmente a unas 180 personas, y no está previsto un plan inmediato de despidos. No obstante, según pudo saber este medio, en la firma reconocen que, si las medidas iniciales no alcanzan, podrían analizarse ajustes de personal más adelante.
Las mismas fuentes explicaron que la lógica detrás del plan es aplicar una proporcionalidad entre los días de trabajo disponibles y los salarios, de forma tal que si solo hay tareas para 15 días se pague el equivalente a medio sueldo. “El objetivo de fondo sería sostener la operación sin que la compañía pierda competitividad ni ponga en riesgo su continuidad”, dijeron.
Esto fue explicado por la firma en la carta que le enviaron a la CNV y que está firmada por Julieta Gioia, responsable de Relaciones con el Mercado, en donde se informó que se iniciará el procedimiento preventivo de crisis previsto en Título III, Capítulo 6 de la Ley Nacional de Empleo N.º 24.013, de conformidad con los Decretos N.º 328/88, N.º 2072/94 y N.º 265/2002. “El referido procedimiento facilitará a la Sociedad la implementación de un conjunto de medidas orientadas a la racionalización de su estructura de recursos humanos, como así también la adecuación de su estructura productiva, con el objetivo de evitar la profundización del cuadro de crisis financiera que se encuentra atravesando a la fecha del presente”, explicó.
En rigor, el volumen de operaciones de Agrofina se redujo de “manera sensible” en los últimos meses y, actualmente, la planta estaría trabajando al 20% de su capacidad. Esto no se debe únicamente a la crisis interna, sino también a que se trata de un momento estacionalmente bajo para la industria agroquímica. Los picos de actividad suelen registrarse entre abril-junio y octubre-diciembre, cuando se concentra la demanda de insumos para la campaña agrícola.
La empresa retomó recientemente la producción de agroquímicos, tras un período de muy baja actividad. Según se indicó, se están negociando acuerdos con proveedores, clientes y competidores para reactivar paulatinamente la cadena operativa.
Si bien la producción se está reactivando lentamente, desde la compañía precisaron que necesitan ajustar su estructura para llegar a la próxima campaña en mejores condiciones. “Se están haciendo acuerdos con proveedores, clientes y competidores para poner en marcha todo de nuevo. Pero los costos laborales en dólares se dispararon. Un operario en Zárate cuesta casi tres veces lo que cuesta un empleado petrolero. Así no hay forma de sostener esto sin hacer ajustes”, afirmaron.
Por eso, explicaron que la empresa considera que el procedimiento preventivo de crisis es también una herramienta para encarar con mayor respaldo legal la renegociación del nuevo convenio colectivo que comenzará a discutirse a partir de mayo. La intención sería poder sentarse a la mesa con el sindicato con el aval de la Secretaría de Trabajo y dentro de un marco formal que facilite los acuerdos.
Por otro lado, la firma también anunció el lunes que Pablo de Pellegrin, el CFO (por las siglas en inglés de Chief Financial Officer), había renunciado por “razones de índole personal”. Sus funciones quedarán interinamente a cargo de Enrique Flaiban, actual gerente general de Grupo Los Grobo y de la controlada.